Paul Pogba desató la furia de unos aficionados al negarse a dar un autógrafo dentro de un restaurante de Manchester, Inglaterra.

Los seguidores se encontraban sentados y al ver al jugador del Manchester United, le pidieron el autógrafo, pero el seleccionado francés pasó de largo.

Los seguidores recriminaron la acción y comenzaron a lanzarle varios insultos. Uno de ellos le lanzó un plato, pero los empleados del lugar reaccionaron a tiempo para calmar las cosas.

Los muchachos estaban furiosos de que Pogba tuvo el valor de decir no a su petición de un autógrafo”, dijo uno de los testigos al sitio británico “The Sun”.

La policía llegó más tarde, pero los aficionados ya se habían ido