Fotografía Conciencia Guatemala, Manifestación #27A

CUANDO A GUATEMALA LE NACE LA CONCIENCIA

Nos nace la conciencia como guatemaltecos cuando nos dicen que así debe ser.   Nos condolemos, nos emputamos y hacemos alarde de intolerantes a la desidia, a la corrupción y a crueldad; siempre y cuando no toque nuestras susceptibilidades, porque por un lado queremos la pena de muerte para los delincuentes, queremos que se mueran los que violan, secuestran y no vemos futuro en los niños que no conocieron otra opción que la delincuencia, pero nos indignamos por lo sucedido en el hogar seguro, porque las redes sociales nos dicen que pensar.

Le nació la conciencia cívica al guatemalteco hace dos años cuando a aquellos dos que ahora están en la cárcel, abusaron de su suerte y le tocaron los huevos al león, por ello en represalia hasta sus patrocinadores más cercanos les dieron la espalda cuando los gringos decidieron ponerle fin al jolgorio patriota.   Pero los intereses que ahí estaban en juego iban más allá de una cruzada en contra de la corrupción emprendida por una Cicig que antes de esto no existía.   Cada vez son más los ciudadanos que se preguntan porque el régimen de Sandra Torres y su monigote siguen en la total y más deliberada impunidad.

Nos nace la conciencia cuando vemos la tragedia y no somos capaces de tolerar al que pide ayuda, porque justificamos nuestra mezquindad en que la pobreza siempre ha existido y que las malas decisiones de los padres llevaron a los menores de edad a estar en lugares que no eran sus hogares.   Todos los políticos andan queriendo sacar provecho de la situación y terminan de ponerle clavos al féretro presidencial, que tiene de protagonista a alguien que nunca terminó de cuajar en el puesto.

En una época de comunicaciones inmediatas y veloces, lo que menos sucede es que nos conectemos como seres humanos y sólo somos una estadística para las grandes marcas que nos quieren sumergir en la ola consumidora de productos que no necesitamos.   Nos embelesamos en la tele, en el facebook y le creemos todas las pajas a los de las noticias; olvidando que tenemos que formar un criterio y hacer valer nuestros derechos.   Pero ¿de que jodidos derechos hablamos, sí de plano los ignoramos?   Vivimos al margen de las verdaderas causas de la desgracia de nuestro país y nos vale madres que es lo peor.   Mientras haya saldo en el teléfono, redes para chatear y gasolina en el tanque; ¡listos!