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EE.UU. prueba su sistema de intercepción de misiles tras el último lanzamiento de Corea del Norte.

Un destructor estadounidense lanzó dos misiles SM-6 para interceptar el objetivo en su última etapa de vuelo.

EE.UU. prueba su sistema de intercepción de misiles tras el último lanzamiento de Corea del NorteEE.UU. realizó este miércoles una prueba de su sistema de defensa antimisiles en Hawái. En el marco de la maniobra, llevada a cabo por la Agencia de Defensa de Misiles del país, se logró interceptar exitosamente un misil balístico de alcance medio. La prueba tuvo lugar un día después del nuevo lanzamiento de un misil por parte de Corea del Norte.

El destructor estadounidense USS John Paul Jones, equipado con misiles guiados y el sistema Aegis, tomó parte en la prueba. El sistema detectó y rastreó el objetivo, después de lo cual lanzó dos misiles Standard Missile-6 (SM-6) para interceptarlo.

El misil estadounidense, construido por el principal contratista de defensa de ese país, Raytheon, interceptó el objetivo sobre el mar durante los últimos segundos de su trayectoria.

“Estamos trabajando estrechamente con la Armada para desarrollar esta importante nueva capacidad [interceptar misiles sobre el mar], y este fue un hito clave”, señaló, citado por ‘The New York Times’, el teniente general Sam Greaves, director de la Agencia de Defensa de Misiles, que forma parte del Departamento de Defensa.

“Seguiremos desarrollando tecnologías de defensa de misiles balísticos paramantenernos por delante de la amenaza a medida que evolucione”, afirmó el alto cargo en un comunicado en medio de las tensiones entre Washington y Pionyang.

Esta fue la segunda vez que el Pentágono prueba un Standard Missile-6 para interceptar un misil balístico de alcance medio.

Corea del Norte disparó en la madrugada de este martes el misil balístico de alcance intermedio Hwasong-12, que cruzó el espacio aéreo japonés. El líder norcoreano, Kim Jong-un, que presenció el lanzamiento, advirtió que este último ensayo fue el “preludio” de lanzamientos en dirección a la isla estadounidense de Guam.
La escalada de tensión entre Washington y Pionyang se intensificó a principios de agosto, cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que si Corea del Norte agravaba la amenaza nuclear EE.UU. respondería con “un fuego y una furia que el mundo nunca ha visto”.